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Una taza de café quindiano, concentra un poderoso discurso etnográfico, donde la vida, el color, el sabor y la pasión se conjugan en una amalgama cultural de gran valor.
En este pequeño territorio, las diversas tonalidades del grano y el verde de los cafetales, no tienen igual, de allí se inspiraron los colores que conforman su bandera. El café es una bebida generosa, en atributos y matices con notas florales, frutales, herbales y vinosas, capaces de evocar toda una sinfonía de sabores al paladar más sofisticado.
Fotos y textos Eliécer Santanilla |